viernes, 25 de abril de 2014

Mira que eres cruel

- Pero sólo tengo 45 años, soy muy joven, no?

- ¡Ja ja! Hace poco una niñita de 8 años me dijo exactamente lo mismo...

- Siempre he hecho deporte, fui futbolista profesional, ¿sabes? ¡Y además me sigo cuidando bastante!

- No es suficiente...

- Además soy un luchador nato, ¡Puedo seguir luchando!

- Me sigues haciendo reír, ¡No seas ignorante! Si supieras la de gente que ha pasado por lo mismo pensando que también podía...


- Y dejé mi trabajo, que era lo que más quería, para dedicarme en cuerpo y alma a mi salud y recuperarme... ¡No me puedes reprochar que no haya hecho todo lo que estaba en mi mano!

- Anda, cállate ya y cierra los ojos, que ya es la hora, ¿no ves que conmigo no vale nada de eso?

- Mira qué eres cruel, cáncer...

Dedicado a Tito Vilanova (1968-2014). Descanse en paz.

jueves, 24 de abril de 2014

Educando con parches

"Un cirujano del siglo XVIII en un quirófano del siglo XXI no sabría probablemente ni dónde está. Pero un profesor del siglo XVIII en un aula del siglo XXI podría dar clase sin ninguna dificultad."
Stephen Downes.

Hoy pienso que anoche leí la propuesta lanzada por el Gobierno madrileño de dejar que los licenciados universitarios puedan acceder a las oposiciones de maestros, esto es, dar clase en los colegios de educación primaria.
 
Así, a bote pronto, tal y como está confeccionado nuestro actual sistema universitario y el acceso al cuerpo de maestros, me parece una barbaridad.
 
Tendríamos que retrotraernos a la antigüedad, donde para los clásicos griegos el ideal educativo residía en buscar la formación integral del educando, sintetizada en la "kalasogatia"; es decir, vivir feliz y bellamente. Para ellos, un maestro formaba a un alumno de forma integral, fomentando su desarrollo en todos las disposiciones humanas, esto es, intelectuales, morales y éticas.
 
Hoy se ha perdido parte de esa esencia en nuestro sistema y poco a poco hemos creado un método especializado y tan técnico, que, desde que los niños tienen 6 años les ofrecemos una silla y una mesa para que, desde allí y durante los próximos 20 años, tratarán de formarse intelectualmente a base de memoria, papel y lápiz.
 
Visto así, la propuesta de Ignacio González, no es mala. Nadie va a saber tanto inglés como un nativo nacido en Wisconsin, igual que nadie multiplicará mejor que un matemático doctorado Cum Laude cuya tesis trataba sobre el color de la ropa interior de Fourier.
 
No obstante, deberíamos plantearnos qué es más importante en un niño de 7 años, ¿el contenido o la forma? A esas edades, los temas a aprender son básicos, es decir, que para enseñar a sumar y restar o explicar los ríos de España quizás no sea imprescindible conocer el resto de ríos del mundo y todos sus afluentes y sí, en cambio, tener la paciencia y las dotes de enseñanza para motivar, divertir, enseñar y educar a los alumnos.
 
No creo siquiera que a esas edades sea bueno la diversidad de profesores. Creo que el tener un sólo tutor (con algunas excepciones, como puede ser el inglés o la educación física) es más instructivo para el niño, que busca un referente. Además, a esas edades en que se está formando la personalidad y en que cada niño tiene un nivel de madurez distinto, es muy importante que el maestro los conozca de forma personalizada e individual, que pase tiempo con ellos y que los trate de forma distinta y que sepa exigir a cada uno lo que necesite, y esto, con un maestro por asignatura, es prácticamente imposible.
 
Creo que la carrera de Magisterio, más que enseñar conocimientos, difunde metodología, pedagogía y los valores necesarios, que unido a los conocimientos básicos, que también han de ser instruidos, y la fundamental vocación que ha de venir de serie, hace que esta carrera sea necesaria para poder ser maestro, porque al fin y al cabo, como decía  Horace Mann, "el maestro que intenta enseñar sin inspirar en el alumno el deseo de aprender está tratando de forjar un hierro frío".
 
Es cierto que si el sistema educativo fuese distinto, las opciones podrían ser también otras, como la de realizar un grado universitario para licenciados en otras áreas y  que su obtención les diese la oportunidad de acceder a las oposiciones de educación primaria.
 
Ya de paso tampoco estaría mal que se implantase una formación continua real del profesorado, como también una evaluación de su desempeño. En fin, que hay muchas formas de mejorar nuestro denostado sistema educativo, pero buscando el origen del problema y atacando la raíz del mismo, no poniendo remiendos y más remiendos que, al final, sólo agigantan aún más los obstáculos e impiden su solución. 

miércoles, 9 de abril de 2014

Piropea, que no me ofende...

Hoy pienso que fue hace ya 12 años cuando aprobé mi oposición. Fuimos 3 afortunados y 10 chicas. Entonces ya existía eso de la discriminación positiva y quedaba poco para la Ley de paridad.

Hoy leo que la Consejería de Hacienda de la Comunidad Valenciana ha convocado oposiciones para Inspectores de Tributos, y que en su convocatoria discrimina positivamente... a favor de los hombres.

Así es, debido a la reducida representación de varones entre los aprobados, se ha decidido valorar, en caso absoluto de empate en las notas, que prime el sexo masculino.

Muchos han celebrado la noticia como un acto de sensatez que demuestra que la discriminación positiva es justa y no entiende de sectarismos ni ideologías, sino que simplemente trata de enderezar situaciones que la sociedad o la propia naturaleza torció en su día.

No soy yo muy partidario de la discriminación positiva, y así lo he defendido alguna vez. Y ello porque entiendo que precisamente, en un ejercicio de objetividad, el puesto ha de ir para aquel que más lo merece, independientemente de llamarse Manoli o Juanito. Pero además, porque en un acto de egoísmo, si me encuentro en mitad de un incendio, encerrado en un cuarto piso, quiero que me salve la vida aquel bombero o bombera que tenga más posibilidades y esté más capacitado para hacerlo, sin que me tenga que acordar allí arriba de la cuota paritaria cuando vea a una mujer subir por la escalera mecánica mientras me dice que ella no puede cogerme en brazos porque peso demasiado, igual que no quiero ir en una ambulancia, con mi vida pendiente de un hilo y que un machote conductor tarde 5 minutos más de lo que tardaría una habilidosa mujer que, sin embargo, no consiguió el puesto porque  ya había 3 mujeres en nómina.

De todas maneras esta noticia me la esperaba desde hace tiempo. He escrito muchas veces sobre el cambio que se está produciendo en la sociedad... Los hombres nos depilamos, llevamos pendientes en ambas orejas, tomamos Actimel para el colesterol y le preguntamos al camarero de un bar por los ingredientes secretos de esa salsa tan rica que lleva el estofado que nos ha puesto.... Mientras tanto, las mujeres se dan de leches en un avión borrachas en plena despedida de soltera, reivindican el pelo sobaquero, hacen comentarios lascivos sobre actores que hacen de narcotraficantes en alguna serie de televisión y se dan a la fuga en su coche cuando la policía les da el alto y las multa.

Estas oposiciones marcarán un antes y un después. ¿Positivo? Sigo pensando que la evolución no hay que forzarla si ello implica heridos por el camino, no creo en aquello de que para hacer una tortilla haya que romper huevos, aunque parezca una perogrullada. La discriminación es discriminación y sea positiva o negativa, es injusta, por propio concepto. Si justificamos los medios para conseguir el fin, mal vamos.

Dicho eso, trataremos de ir con los tiempos, atrás quedaron los Clark Gable y nuestro Bertín Osborne.  Hoy el hombre feo es feo y punto, ni oso ni hermoso y la mujer ya puede tirarle los tejos a un hombre sin necesidad de parecer una descarada o algo peor. Eso es bueno, no lo dudo, aunque no puedo evitar quedarme con algunas cosillas de antaño que no hacen daño a nadie y que a mi me sigue gustando... así que permitidme que le siga cediendo el asiento a una mujer en el autobús y que me ofrezca a invitarle a un café a esa amiga con la que departo un buen rato de tertulia... y si eso, ya me dejo yo decir algún piropo, que os prometo que no me ofende...

miércoles, 2 de abril de 2014

Aprender viviendo y vivir aprendiendo

Hoy pienso que últimamente oír hablar de PISA ya no nos suena a torres torcidas o pizzas con mucha mozzarela. No, ahora PISA huele a informe, y lo que es peor, a informe malo, a tirón de orejas.

Precisamente ayer la OCDE sacó un nuevo informe PISA en el que nuestros jóvenes vuelven a suspender. Aunque yo preferiría decir que somos nosotros los que hemos suspendido.

Esta vez no se trata de mero rendimiento académico, esta vez han evaluado la "resolución de problemas" y es ahí donde España se sitúa en el puesto 29 de los 44 que han realizado la prueba, ocupando el puesto 23 de entre los 28 países que pertenecen a la OCDE.

Resulta que nuestros chicos tienen dificultades para programar el mp3 y para manejar la aspiradora. ¡Cómete esa!

En seguida han saltado las alarmas, y por supuesto, todos empiezan a echar balones fuera con el clásico no he sido yo, has sido tú. La oposición critica al Ministro Wert, algo ya habitual, y el Gobierno dice que la culpa es de Zapatero, algo también muy habitual.

Leo que el Ministerio de Educación ha planteado ya poner en marcha una plataforma digital con las CCAA para ofrecer formación a los profesores en competencias pedagógicas innovadoras y la puesta en común de buenas prácticas docentes.

Como conclusión final pues, nuestros chicos no están preparados para enfrentarse a la vida diaria por culpa de una metodología docente basada únicamente en la memorización.

Pues sabéis, no estoy del todo de acuerdo.

Por un lado, no sé este tipo de estudios cómo se hacen, pero permitidme que discrepe, dentro de mi osada ignorancia, respecto a eso de que los adolescentes no se manejan con un mp3. Si de algo estoy convencido es de que cualquier adolescente me puede enseñar, sobre Iphones, smartphones o tablets, en 5 minutos, más de lo que yo he aprendido por mí mismo en varios años.

Lo de la aspiradora sí es más creíble, es más, muchos seguramente no sepan ni lo que es una escoba, pero, ¿de eso realmente tienen la culpa los profesores?

No dudo de que nuestro sistema educativo merece una buena vuelta, sin embargo, ¿este estudio es crítico con el sistema docente? Porque, a mi modo de ver, la preparación para la vida se debería obtener en casa, y sin embargo todavía no he escuchado ni una sola referencia al papel de la familia en todo esto.

Damos por sentado que el colegio es la fuente de todos los males. La sociedad, la vida y nuestros hábitos han cambiado. Ahora los papis, que antes eran papás y antes de ese antes eran padres, soltamos a unos renacuajos en el palacio educativo a eso de las 9, algunos incluso antes, todavía de noche, sin desayunar y medio dormidos. Los recogemos ya por la tarde, comidos y con los deberes y las actividades extra escolares ya hechas. Entonces es sólo momento de comprarle una chuche, llegar a casa, ponerle la tele para que esté tranquilo, darle la cena y a la cama.

Y todo esto, si somos afortunados y podemos llevarlos y traerlos al colegio, ya que en muchos casos son los abuelos los que se encargan de esa escasa labor que todavía hacíamos y que reducimos a la comida campestre del domingo.

Sin embargo, lo cierto es que al dejar a aquel niño allí, en la puerta del colegio, con él proyectamos una vida, con nuestras esperanzas, nuestras ilusiones y nuestras perspectivas. Y eso implica esperar resultados. Unos resultados a los que nos sentimos totalmente ajenos. Hemos delegado no sólo nuestras competencias, sino también nuestra responsabilidad y, como siempre, cuando uno delega,  después queremos y exigimos no sólo unos frutos, sino unos frutos acordes a nuestros anhelos, sin saber siquiera hasta dónde puede dar de sí un profesor, a los problemas a los que se ha enfrentado y, en la mayoría de los casos, sin conocer realmente a nuestro hijo.

La educación, la soltura, la cultura, las habilidades sociales y la superación de los problemas cotidianos se aprenden viajando, hablando, escuchando, jugando y compartiendo, pero también errando, discutiendo, regañando y llorando... En general, a vivir se aprende viviendo. 

El colegio ofrece muchas oportunidades para aprender, pero es en casa, a través del afecto y el cariño bien entendido donde tenemos la obligación y la responsabilidad de educar a nuestros niños para que sean capaces de afrontar ellos solos el mañana y eso, parece que, todos nosotros, lo hemos olvidado, incluso hasta cuando viene PISA y nos lo restriega por la cara...

domingo, 23 de marzo de 2014

Gracias Adolfo

Hoy pienso que tengo dos temas históricos por los que siento preferencia, y uno de ellos es la Transición. Se ha escrito mucho sobre ello, y he tratado de leer todo lo que mi ambición literaria y el resto de responsabilidades me han dejado.

No soy nadie para hablar sobre Adolfo Suárez , no lo conocía personalmente y casi no tenía consciencia cuando él gobernó, y  por eso, no diré nada sobre él, ya que la historia se está encargando cada día de ponerlo en su sitio, como a todos.

Si en su momento fue traicionado y luego defenestrado, con los años comenzó a ser valorado, tarde quizás. Seguramente cuando su personalidad se disolvía en esas arenas movedizas cerebrales, todos empezaron a valorarlo.

No diré ni una palabra sobre él. No quiero meter la pata. A partir de hoy, estoy seguro que todo lo que yo diga no hará justicia a lo que fue, y aún así, seguro que la historia se encarga de dejar su figura donde se merece. Así que hoy, sólo quería decirle adiós a ese hombre que murió en paz, como me gustaría irme a mí. Acompañado de sus hijos y, como decían ellos, con su sonrisa picarona, que fue lo único que nunca abandonó. ¿Dónde hay que firmar?

Gracias Don Adolfo, trataré de no olvidar sus principios, permítame acogerlos como propios y sobre todo, permítame tratar de recordárselos a la gente, igual así conseguimos aprender algo y con suerte hacemos de este país algo mejor.

Pues eso, un placer y un honor haberle conocido.

jueves, 20 de marzo de 2014

Caer mal no es tan malo

Hoy pienso que hay personas que caen mal, no es que sean feas, ni siquiera tienen que ser antipáticas o serias, puede ser que tengan una cara bonita y una sempiterna sonrisa, pero es así, caen mal.

Ese debe ser el caso de Toñi Moreno, la presentadora del programa "Entre todos" que ameniza las tardes de la 1, y que ya ha recibido varias críticas, no sólo por su espacio, que busca la solidaridad mediante "la entremezcla del sensacionalismo, enternecimiento y el ambiente festivo de pandereta" sino por su propio papel en el programa.

No voy a entrar a opinar sobre el programa, entre otras cosas porque no lo he visto, excepto en algún zapping o algún retazo por internet. Ni siquiera pretendo juzgar ni criticar a esta mujer, primero porque no la conozco personalmente, pero es que, tampoco la he visto trabajar, ni antes ni ahora, por lo que poco puedo decir de ella como profesional y como persona.

Sin embargo, he leído las dos grandes controversias que han surgido alrededor de ella y creo justo comentarlas.

La primera surgió cuando (y leo literalmente): "Le dijo a una mujer maltratada: o denuncias o te callas para toda la vida".

Al leer esto, no pude evitar indagar sobre el tema y tras rascar un poco, me entero de que en realidad, la invitada de ese día solicitaba una ayuda económica para montar una churrería. Durante el programa, mientras suenan los teléfonos, ella, como parece ser que suelen hacer todos los invitados habitualmente, cuenta anécdotas y detalles de su vida, y entonces, de repente, hablando de su situación sentimental, comenta que es separada y que nunca volvería con su ex marido porque además la había maltratado. La presentadora, nuestra Toñi, prefirió que no fuese por ese camino, ya que no había existido ni condena ni tan siquiera una denuncia por malos tratos. Por eso, Toñi quiso encauzar el programa y le comentó: "Este tipo de acusaciones no podemos reflejarlas así, sobre todo si nunca lo has denunciado. Lo mejor es no meternos en ese jardín. Vamos a hablar del niño y del negocio. Cuando pasan cosas como esas, o se denuncia o o se calla una para toda la vida".

Me pareció un comentario sensato y lleno de sentido común, quizás la última frase algo mal expresada, aunque en el contexto quedaba muy claro lo que Toñi quería decir, al menos para mi. Sin embargo, en seguida llovieron las críticas, primero porque rápidamente se descontextualizó esa última frase, utilizándola para la fácil demagogia que los necesitados feministas necesitan, pero sobre todo, porque se dio por sentado que la mujer efectivamente había sido maltratada. Pero, ¿os imagináis si ese hombre era inocente? Allí sentado, viendo a su ex en la tele, y de pronto, ¡pum! oye esa bomba... ¿Cómo lo mirarán sus vecinos en el ascensor? Y en el trabajo, ¿querrán tener en nómina a un cerdo machista?

La siguiente polémica ni siquiera surgió a partir de un comentario suyo. Le explotó en la cara así, sin salir a buscarlo. En pleno programa, con la rutina habitual, Toñi da paso a una llamada. "¿Cómo puedes ayudar?", le pregunta ella. "Me he propuesto ayudar siempre y cuando tú dones 400€ de los 1.400 que cobras todos los días. Me parece muy fuerte que cobres esa cantidad en un programa que es para ayudar a la gente".

Quizás alguien debería explicarle a este joven que se erigió en altavoz de la contradictoria solidaridad impuesta, que esta mujer se dedica profesionalmente a eso, es decir, que realiza un trabajo y es retribuida por ello, igual que un bombero cobra por rescatar a una familia de su hogar incendiado y luego no tiene que donar la mitad de su sueldo para la reconstrucción de la casa.

Además, debería saber que el programa al que llamaba intenta buscar donaciones, es decir, aportaciones con carácter voluntario, o lo que es lo mismo, no se obliga a nadie a aportar ni un sólo Euro, sino que la gente que está viendo el programa desde sus casas, sienten y quieren llamar para aportar algo, sea lo que sea, así lo hacen. Por tanto, resulta absurdo que la presentadora sí tenga, por obligación, que ceder parte de su sueldo a cada causa que se presenta en el programa.

Por último, este joven está dando por hecho que Toñi no hace donativos, y es que él no ha tenido en cuenta que quizás no a todo el mundo le gusta figurar en los créditos del fariseísmo comunitario. ¿quién le dice a él que ella no hace otro tipo de aportaciones de carácter altruista? Es más, ¿cómo sabe que no dona ya esos 400 euros que él reclama, pero lo hace de forma silenciosa?

Bueno, ya sucedió con Amancio, el rey de Zara, cuando cometió la imprudencia de donar 20 millones de Euros a cáritas. Piedras y hasta ladrillos twiteros le cayeron encima porque un hombre que figura en la lista Forbes sólo donó 20 milloncejos de nada. "¡Pero si él tiene mucho más!".

Alguien me dijo una vez que nunca debía criticar a una persona que da algo desinteresadamente, sea lo que sea, porque desde el momento en que lo hace, de forma voluntaria y graciosa, está aportando algo suyo y eso, por poco valor que tenga, es siempre para mostrarse agradecido.

Hoy ojeo con miedo las noticias, esperando a la siguiente, no sé si será mañana o pasado, pero seguro que con Toñi vendrá otra polémica, también ignoro si será merecida o no, pero es que cuando alguien cae mal, todas vienen del mismo lado. No obstante, podría ser peor, ya que podría caerle bien a todo el mundo, y es que como decía el gran Jaume Perich: "Qué desagradable resulta caerle bien a la gente que te cae mal".



sábado, 8 de marzo de 2014

Algo más de dos horas

Hoy pienso que tras ver el encuentro entre el controvertido Risto y más controvertido Zapatero, tenía que escribir un post sobre ello, sin embargo no sabía bien cómo abordarlo. 

Es lo que tiene ZP, me provoca tantas sensaciones que se van acumulando hasta acabar aturullándose en mi cabeza, y así, cuando un amigo me preguntó esta semana que qué me había parecido el estreno del programa Chester, empecé a balbucear, después carraspeé un poco, luego me salí con un par de monosílabos y finalmente varias frases entrecortadas y sin conexión unidas a varias palabras malsonantes.

Recuerdo a un viejo amigo mío, que antes que amigo fue jefe, no sé si el mejor que he tenido, pero seguro que él que más me ha enseñado. Mi amigo, socialista de los de la época de Felipe, había sido diputado y senador, y ya en la época zapateril, en la que la experiencia y la formación fueron azuzadas y trocadas por la juventud a cualquier precio, se vio defenestrado a un puesto menor para alguien cuyo pecado era peinar canas y acumular años de trabajo.

Me contaba él, cuando entonces era mi jefe, una anécdota tan graciosa como gráfica. En Navidad, era tradición (no sé si aún continúa) que los diputados jugasen un partido de fútbol. Así que allí que iban nuestros representantes, se plantaban unos pantalones cortos y se tiraban a la hierba. Mientras decidían en qué posición jugaba cada uno, como en cualquier patio de colegio, siempre quedaba vacante el puesto de cancerbero, ya se sabe, el de más responsabilidad, más incomprendido y por ende, el de más vocación. 

Mientras se miraban unos a otros, alguien cayó en la cuenta del jovencito larguirucho que permanecía al fondo, y que le dijo: "tú, el de Valladolid, ¿cómo te llamabas?" - "Jose Luis", respondió desde el fondo. -"Pues hala, José Luis, tú de portero".  -"No sé... yo soy más de baloncesto". Protestó tímidamente -"Bueno, tú ponte y haz lo que puedas". -"Bueno vale". Sentenció el bueno de José Luis.



Y así fue como Zapatero se hizo con la portería del equipo. Según me contaba mi amigo, era tan malo como él mismo avisó, pero nadie se atrevió a decirle nada porque ninguno quería jugar de portero, y lo que fue peor, estuvo jugando varios años en esa posición como titular indiscutible.

No sé si sería verídica o no esta historia, pero así me la contaba mi amigo y así se la oí narrar varias veces.

Zapatero fue un Presidente por accidente, llegó como candidato casi sin querer, dos días antes de aquel fatídico 11-M ni él mismo tenía hecha la maleta para la Moncloa, y sin embargo llegó. Eso podría excusarle de muchos defectos propios y otros tanto errores que cometió, sin embargo, el otro día, viéndole en la caja tonta, me confirmó algo que yo siempre percibí en él, su torpe uso de la demagogia.

Fue cuando Risto entró a matar, con su maestría característica, así de sopetón, sin calentar ni nada: 

- "Crees que merecemos políticos mejor preparados? Do you speak English?

A bote pronto, ante tan taimada pregunta, se me ocurren miles de respuestas sensatas y facilonas con las que salir del paso, algo como por ejemplo: "Durante mis años en Moncloa me he dado cuenta de que saber idiomas es algo importante, aunque no esencial. Desgraciadamente en mis años de formación no tuve oportunidad de viajar al extranjero, no era tan fácil y la calidad de la educación a nivel de idiomas dejaba mucho que desear. Por eso creo que es importante que nuestros hijos... bla bla bla"

Sin embargo, nuestro ZP, se queda en blanco, pone cara de pocos amigos y espeta un "En España hay mucha gente que no habla inglés", tratando de tirar del clásico "mal de muchos..."

Por desgracia para él, Risto es un tipo mentalmente rápido, y aunque aquí lo tenía fácil, el tiro fue certero... "Pero no representan a todos los españoles", disparó.

ZP traga saliva, y entonces se acuerda de sus tiempos de crío, cuando jugando al pilla pilla, se veía acorralado, se iba a una pared cualquiera y gritaba "!salva!". Sigue repasando mentalmente su vida y recuerda aquellas tardes en la sede vallisoletana de juventudes socialistas... "cuando no podáis argumentar más, tirad de demagogia, eso nunca falla!", les decía su mentor. Y así vio la luz, ya tenía respuesta para Risto.

"¿De verdad crees que alguien que no haya estudiado inglés, democráticamente no puede gobernar? Esa es una concepción meritocrática, no democrática. Elitista"

Misión cumplida, sonrió, alzó sus cejas y se dijo a sí mismo: "qué bueno eres, Jose Luis, una vez más has salido airoso, has triunfado".  

Y ahora, cuando pienso cómo explicarle a este hombre que exigir a un Presidente del Gobierno, formación, experiencia, sensatez, sentido de Estado, coherencia y honestidad no es que no sea elitista, es que debería ser incluso absurdo, porque en un país democráticamente serio, debería ser algo inherente a esa persona, y por tanto, ni siquiera exigible.

Entonces recuerdo el final del programa y la dedicatoria que Risto le regala al expresidente, quien un segundo antes seguía tirando de "talante y de las virtudes de la democracia y la libertad". 

"Ojalá algún se día se junten en este país talante y talento..."y ZP sonríe, creo que sin enterarse de la puñalada que le acaba de lanzar. Y pienso que para explicarle todo esto a este hombre, serían necesarias algo más de dos horas...